Poesía: sistema nervioso
Por Kathya Carvajal
el alarido de los perros se aúna en una esquina de la cuadra aumenta el volumen arrastrado por el viento de las doce de la madrugada escondo las rodillas entre el vientre y el pecho gatos clavan sus miradas bolichas color caoba a punto de colisionar contra las paredes y caer como polvo cósmico en el piso helado qué es respirar la garganta se raspa con flema inexistente hilo que esconde miedos la muerte la enfermedad el no saber qué es estar viva son las doce y media el sueño vuela junto a mosquitos párpados ardiendo córneas brumosas dormir es no despertar nunca más gatos sueñan perros roncan yo no rasco la piel busco garrapatas que confundo con lunares rugosos dedos entran al cuerpo atravesando venas limpio abro el sistema nervioso empujándolo hasta salir del cuero pálido como un caudal de sangre putrefacta arranco las hojas de la novela que lleva el mismo nombre de mi pesadilla el pie late al ritmo del pecho el corazón sube y baja es una piedra redonda algún día va a dejar de deslizarse choca con huesos hace gritar poros lloran la pijama se empapa que explote todo y salga del cuerpo déjanos libres un gato me besa el corazón regresa a su habitáculo duermo los perros lastimeros son un zumbido que confundo con el ruido del ventilador se repite


